Entrevista a Luz Palazón – “Suspiros”

La actriz cuenta cómo “Suspiros” retrata la última noche de un grupo de mujeres y cómo el proceso creativo junto a Julio Chávez la marcó profundamente. Habla de su personaje, de la construcción colectiva y de esa atmósfera sensorial que vuelve a la obra tan emocional e inquietante.

– ¿De qué trata “Suspiros”?
– Es la historia de un grupo de mujeres en un departamento de Buenos Aires, en Belgrano. Ellas están circunstancialmente en la ciudad porque son de Tandil, han ido al colegio juntas, se conocen de toda la vida. También entre las siete está la madre de una compañera de ellas que falleció hace mucho tiempo pero que forma parte todavía de los afectos del grupo. Y ellas pasan esa última noche en este departamento preparándose para el casamiento del hijo de una de ellas, por eso están en Buenos Aires.
El espectador, cuando empieza la obra, ya sabe —y por eso es una información que doy— que esta va a ser la última noche de ellas, porque mueren a causa de un escape de gas. Entonces lo que vemos son pequeños fragmentos y situaciones que imaginó alguien que pasaron estas mujeres antes de morir. Cómo pasaron sus horas es la pregunta, pero no hay respuesta para eso porque nadie sobrevivió.
Así que las mujeres están ahí desveladas: juegan a las cartas, conversan, piensan, reflexionan, putean, se dicen cosas… y así va la vida y las sorprende la muerte.

– ¿Cómo llegás vos a ser parte de la obra?
– Este proyecto formó parte de un proyecto mayor de un elenco de actores que formó Julio Chávez con la idea de producir diferentes obras de teatro, entre ellas la de “Vicente López”, de la cual formé parte también, y “Como quien mata a un perro”. Y este es el tercer proyecto. Ya mientras estábamos trabajando con la primera, incluso, se empezó a gestar esto, y sabíamos que una vez finalizado íbamos a empezar, algunas de las integrantes, con este nuevo proyecto de Julio Chávez, en el cual se suman a la dramaturgia Camila Mansilla y Santiago Loza.

– ¿Y cómo es Lila, tu personaje?
– Yo creo que es una persona que está muy triste, decepcionada con la vida, que tiene una pulsión vital muy grande, o que la tuvo. Por ahí algo queda, por eso está tan frustrada, enojada. Ella quiso tener hijos, no pudo. Tiene una relación afectiva que no la hace feliz. Y quisiera que sus amigas le demuestren cariño, le presten atención.
Ella piensa que nada de lo que le pasa es suficiente motivo. Por eso también cuenta sus desgracias, su pobreza, su miseria, para provocar reacciones en sus amigas; y no lo logra.

– ¿Qué tal fue la experiencia de haber sido dirigida por Julio Chávez?
– Mi experiencia, por suerte, es bastante grande. Él me dirigió por primera vez en “Rancho”, una obra preciosa que hicimos también muchos años, de la cual también se hizo la película. Después en la de “Vicente López” también, y ahora en “Suspiros”. Así que ya casi no sé cómo es no ser dirigida por Julio. Creo que estoy muy mal acostumbrada, o bien acostumbrada, porque es un placer.
La verdad es que es un director del cual se aprende muchísimo, con el cual estás durante todo el proceso creativo asistiendo a su creatividad, porque también durante los ensayos se va gestando y creando la obra. No es un trabajo que él hace y después viene y trae; sino que es un trabajo que lo hace con los actores.
Durante todo el proceso él se abre mucho y te deja entrar en los pensamientos, en las ideas y en las reflexiones que van surgiendo a partir de los ensayos. Es una etapa muy rica para uno como actor, muy interesante. Después cuesta dejar esa etapa cuando viene ya el estreno, otra etapa también muy linda. Pero la verdad es que siempre recuerdo el proceso de ensayos con Julio como algo que me enseña mucho.

– Cuando termina la obra queda en el público una sensación especial porque apela mucho a los sentimientos. ¿Lo vivís así?
– Yo también tengo esa sensación. Creo que acá hay varios factores muy importantes en la obra, como el sonido, la música. También eso ayuda a crear el clima.
Hay algo de los tiempos también que hace que sea un poco sensorial. Para nosotros, para los actores que estamos en escena, juega un rol muy importante. Yo me engancho mucho con eso: con los sonidos, la luz, los susurros, las voces. Todo eso ayuda muchísimo a intentar crear lo que se quiere.
Esa rareza de no saber si está ocurriendo, ocurrió o va a ocurrir. Si están en sueño, si están en la imaginación de alguien. Algo intangible y, a la vez, muy cotidiano y muy real.

Ficha técnica:

  • Actrices: Catalina Auge, Ana Giménez, Victoria Marroquín, Luz Palazón, Lili Popovich, Andrea Strenitz y Elvira Villarino
  • Guión: Julio Chávez, Santiago Loza y Camila Masilla
  • Director: Julio Chávez

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